La marca francesa B2 Marine, dedicada a la construción de esloras entre los 6,50 y los 4,50 metros, cuenta con una amplia gama de 15 modelos a motor que abarcan las versiones Open, Walkaround, Cabin Cruiser y Fish. B2 Marine se ha centrado desde el año 1986 en el diseño y la construcción de este tipo de esloras de iniciación, de modo que en la actualidad está considerado como uno de los astilleros que mejor domina este tipo de embarcaciones. Desde hace cinco años, cuando estrenó las nuevas instalaciones cerca de Burdeos (Francia), el astillero es capaz de producir un barco en un tiempo de solamentre tres horas gracias a sus modernos sistemas de producción. Esta firma francesa hace unos meses reconstruyó la red de distribuidores en toda España con el fin de afianzar todavía más esta marca que busca una clientela de iniciación con los más diversos programas de navegación.
La Cap Ferret 552 Open Swing es uno de los diseños estrella de B2 Marine. Un estudiado diseño, la aplicación de no pocos detalles en todo el barco, una buena carena y una calidad de construcción por encima de lo que viene siendo habitual en este tipo de esloras, hacen de esta embarcación un modelo de notable polivalencia, especialmente en la zona abierta de proa.
Mica Nautic es una de las firmas que distribuye esta marca en Girona. Sim embargo, en este campo merece una atención especial por dos motivos: la empresa ha sido y es constructora de embarcaciones en fibra para otras marcas nacionales de reconocido prestigio, de modo que tiene un profundo conocimiento de los productos que distribuye; y ofrece un pack especial de equipamiento, que mejora notablemente la versión básica de la 552 Open Swing que llega del astillero. En este sentido, por 2.050 euros más (sin IVA), Mica Nautic añade la imprimació epoxi, las defensas, las amarras, el kit de fondeo completo, un bichero, los portavasos, la caja de baterías y el desconectador, una toma de 12 voltios, la bomba de achique, el equipo de salvamento completo de zona 6 reglamentario, la matriculación y la entrega del barco en Empuriabrava, entre otras cosas. Es decir, todo a punto para echarlo al agua y navegar. Vale la pena.
La configuración de la Cap Ferret 552 Open Swing es actual y aprovecha el espacio disponible de la bañera sin haber apurado las medidas de la manga. Es un barco equilibrado, bien distribuido, racional, fruto de la experiencia de un constructor que lleva 25 años haciendo lo mismo, pero evolucionando. Es por ello que esta eslora tiene todo lo imaginable y bien puesto. La proa tiene un gran cofre, pozo de anclas, rodana, cierres de cobres, guiacabos, cornamusas, pasamanos de inos..., no falta de nada. Y esta zona de proa es precisamente donde está el mayor atractivo de este barco: el banco en forma cerrade de C puede convertirse en dinete, poniendo la mesa central, o en solárium cubriendo el hueco con las piezas correspondientes.
La consola desplazada a babor deja un buen paso a popa,donde - si no bastaba- se puede formar otra dinete con los dos asientos individuales del piloto y acompañante y el banco de popa. Es decir, que con todo montado se distruta de un solárium delante y una dinete atrás. Aprovechar de este modo un barco solamente lo hacen los franceses, y en este caso nada mal.
El banco de popa esconde la batería y deja un gran hueco para estiba. Para el baño hay dos peldaños con teca y la correspondiente escalera.Para facilitar la entrada y salida por popa el respaldo del banco se puede echar hacia delante.
Y por último, los detalles: regalas de teca, tinteros para cañas de pesca, portavasos, altavoces del equipo de música, un lavamanos junto al solárium y pasamaños de inox en proa y en popa. Sin embargo, no vonvence la disposición demasiado vertical de las cornamusas de popa, que seguramente se colocarán mejor en próximas unidades. Una bañera de polivalencia diez, con todo lo imaginable en este tamaño de barco, con bantantes detalles, y todo dentro de una calidad más que aceptable. Un buen diseño y, sobre todo, bien pensado para acoger a seis personas con total comodidad.
Puesto de gobierno
La consola cumple con su función manteniendo unas dimensiones adecuadas sin suponer un estorbo en la bañera. El piloto dispone de un asiento individual regulable, pero echará en falta un reposapiés.
Presenta un parabrisas verde de suficiente altura, pero con un pasamanos de inoxidable que lo rodea, lo que resulta muy útil para cogerse. El panel reparte los indicadores del Suzuki en la parte superior y dispone de pequeños huecos para depositar objetos personales. Destaca, especialmente, la disposición de la palanca de aceleración, que tiene el trim por la parte interior, de modo que el trimado del fueraborda es fácil y muy cómodo. El asiento es regulable y la puerta de entrada a la cabina, con la tapa superior, no roba mucho espacio a la consola.
Puesto de gobierno correcto, que puede incorporar algún pequeño instrumento de navegación con pie sin empotrar, bien protegido, y al que solamente habría que añadir un reposapiés.
Interiores
La cabina de la 552 Open Swing, como suele ocurrir en este tipo de barcos, es un volumen que resulta mucho más útil como trastero qeu como camarote para que duerman dos personas (con litera doble y cofres debajo). Dispone de colchonetas y tiene espacio para colocar un inodoro químico, pero esta adaptación a "caravana náutica" es más propia de la filosofía francesa que de las preferencias del mercado español. Aun así, todo cuenta y habrá quien se sienta atraído por esta posibilidad.
En el interior se ha incluido un depósito de agua, tipo bidón, para el lavamanos que hay junto al solárium de proa. Por otra parte, hay que recordar que la Cap Ferret 552 Open Swing necesita esta cabina para poder guardar las 11 piezas de tapicería que cubren solárium, bancos, asientos de piloto y acompañante, etcétera. Es realmente un puzzle, de calidad, eso sí, pero algo embarazoso e inevitable.
Cabina así suficiente y adecuada a la eslora, que resolverá todos los problemas de estiba posibles a bordo.
Navigación y conclusiones
Pocas veces navegamos al límite barcos como este. La Cap Ferret 552 Open Swing superó unas condiciones no apropiadas para una eslora como la suya, aunque en rumbos favorables, con el oleaje por la aleta, pudo mostrar su velocidad máxima con una sorprendente estabilidad.
Esta embarcación en el aspecto de navegación merece un notable alto, aunque encontramos que con el Suzuki de 80 Hp resulta imprescindible el disponer de un sistema de dirección asistida. Mantendremos siempre que a partir de 70 Hp la dirección no ha de suponer un esfuerzo, y en relación al presupuesto esta comodidad añadida no supone un despendo inasumible. B2 Marine aconseja en la Cap Ferret 552 potencias entre 50 y 90 Hp. Nada más acertado: con el DF80 de Suzuki este barco encuentra la potencia ideal, tanto por rendimiento como por peso y prestaciones. Instalar menos caballos es desaprovechar el barco, y más es poco menos que excederse en el coste adecuado a esta eslora. Por lo tanto, con el DF 80 el barco presta sus mejores rendimientos, con una capacidad de maniobra sorprendente en giros bruscos, con una buena salida en planeo (en solo cuatro segundos que es lo adecuado para este modelo) y alcanzando la velocidad máxima de 30 nudos, con el peor mar, en 13 segundos. Estamos casi seguros que con unas condiciones de mar llano se podrían alcanzar los 32 o 33 nudos de punta.
Lo que realmente es interesante es establecer el régimen de crucero, que en este caso es de unos 20 a 21 nudos a unas 4.200 rpm. La autonomía mínima es de unas 120 millas, pero se verá incrementada en un 20 a 30 por ciento navegando a 21 nudos.
Carena muy bien diseñada, dura y capaz de soportar malas condiciones, pero que pronuncia su V de proa hasta una salida de aguas que favorece el planeo. Una embarcación que en pack con el Suzuki DF80 sale a un precio más que interesante y que, además, no puede prescindir de la propuesta de Mica Nautic, que lo deja full equip.
Artículo publicado en:
www.larevistanautica.com